El proceso electoral de 2026 se desarrolla en un escenario de profunda polarización y cuestionamiento al modelo económico y político vigente desde hace tres décadas. Este artículo analiza las propuestas de gobierno que «sacuden» el orden establecido, clasificándolas en tres ejes críticos: la reforma de la Constitución de 1993, el cambio en el rol subsidiario del Estado en la economía y la reconfiguración de las políticas de seguridad ciudadana. Se argumenta que la viabilidad de estas propuestas dependerá no solo de la voluntad política, sino de la capacidad de generar consensos en un Congreso fragmentado y de la respuesta de los mercados ante posibles cambios en las reglas de juego.
1. Introducción
A pocos meses de las elecciones generales de 2026, el debate político peruano ha trascendido la gestión de servicios básicos para centrarse en la validez del propio «contrato social». Tras años de inestabilidad institucional, los nuevos planes de gobierno presentan propuestas que desafían los pilares de la Constitución de 1993. Mientras algunos candidatos defienden la continuidad con ajustes técnicos, una corriente significativa propone una ruptura con el modelo actual, planteando interrogantes sobre el futuro de la inversión privada y la estructura del Estado.
2. El Eje Económico: Del Estado Subsidiario al Estado Emprendedor
La propuesta más disruptiva en los planes de gobierno actuales es la revisión del Capítulo Económico de la Constitución. Diversos partidos proponen transitar de un «Estado Subsidiario» a un «Estado con capacidad empresarial», especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía.
2.1. Nacionalismo de Recursos y Revisión de Contratos
Algunas plataformas electorales sugieren la renegociación obligatoria de contratos-ley y la creación de una aerolínea de bandera, así como un mayor control sobre el precio de productos básicos. El «sacudón» al modelo radica en la posible eliminación del trato igualitario entre inversión nacional y extranjera, lo que ha generado alertas en los organismos de calificación de riesgo.
3. Reforma Política y Constitucional: ¿Asamblea o Parches?
El «cómo» se gobierna es tan cuestionado como el «qué» se hace. Las propuestas sacuden el modelo mediante dos vías opuestas:
- La Asamblea Constituyente: Planteada como una refundación del país para cambiar las reglas de propiedad, el sistema de justicia y el equilibrio de poderes.
- El Retorno a la Bicameralidad Plena: Propuestas que buscan profundizar las reformas ya iniciadas, fortaleciendo el control parlamentario y la representación regional.
4. Seguridad Ciudadana: El «Modelo de Mano Dura»
La crisis de inseguridad ha provocado que los planes de gobierno incluyan propuestas que desafían los marcos tradicionales de derechos humanos y procesos judiciales.
| Propuesta Tradicional | Propuesta «Disruptiva» 2026 | Impacto en el Modelo |
| Fortalecimiento de la PNP. | Creación de «Policías Municipales Armadas». | Descentralización (y potencial fragmentación) de la fuerza. |
| Prevención y patrullaje. | Militarización del control de cárceles y fronteras. | Cambio de doctrina de defensa interna. |
| Reformas en el Código Penal. | Salida del Pacto de San José para aplicar pena de muerte. | Ruptura con el sistema interamericano de DD.HH. |
5. Discusión: Viabilidad y Riesgos de la Disrupción
El debate académico advierte que las propuestas que «sacuden» el modelo a menudo subestiman la rigidez institucional. Para que una propuesta de cambio estructural sea efectiva, requiere:
- Mayoría Parlamentaria: Sin 87 votos (o referéndum), la mayoría de las propuestas radicales quedarán en el papel.
- Sostenibilidad Fiscal: Muchas promesas de gasto social o subsidios chocan con la regla de equilibrio fiscal y la autonomía del Banco Central de Reserva (BCRP).
Nota Crítica: El electorado de 2026 parece premiar la narrativa de «cambio total», pero la historia económica del Perú sugiere que la estabilidad del país se ha basado precisamente en la protección de la autonomía técnica de sus instituciones frente a los planes de gobierno de turno.
6. Conclusión
Los planes de gobierno para 2026 reflejan una sociedad que demanda respuestas nuevas ante problemas antiguos. El «sacudón» al modelo vigente no es solo una amenaza o una promesa, sino un síntoma de un sistema que requiere reformas urgentes. La clave para el votante informado este año será distinguir entre la disrupción constructiva aquella que mejora el servicio civil y la transparencia y la disrupción reactiva aquella que destruye la institucionalidad sin ofrecer un reemplazo viable.
Leave a comment