El Congreso de la República del Perú alcanzó 80 firmas de congresistas para solicitar la convocatoria de un Pleno Extraordinario destinado a debatir la moción de censura contra el presidente José Jerí. Superado el umbral reglamentario requerido, la decisión de convocar la sesión recae formalmente en el presidente del Parlamento, Fernando Rospigliosi, quien debe disponer la fecha y agenda correspondiente conforme al Reglamento del Congreso. Este artículo examina el marco normativo aplicable, la naturaleza jurídica del pedido de convocatoria, el rol del presidente del Congreso en este procedimiento y las implicancias institucionales de la activación del mecanismo de control político.
1. Contexto político e institucional
1.1 Presidencia de José Jerí
José Jerí asumió la Presidencia de la República por sucesión constitucional en 2025, tras ejercer previamente la presidencia del Congreso. Su gestión ha sido objeto de cuestionamientos políticos vinculados a presuntos actos irregulares y controversias de carácter ético y administrativo, lo que motivó la presentación de múltiples iniciativas de control parlamentario.
La acumulación de firmas para convocar un Pleno Extraordinario refleja una intensificación del control político ejercido por el Legislativo frente al Ejecutivo.
2. Marco normativo de la convocatoria a Pleno Extraordinario
2.1 Umbral reglamentario
El Reglamento del Congreso de la República establece que un número mínimo de congresistas puede solicitar la convocatoria a un Pleno Extraordinario durante periodos de receso o fuera de la agenda ordinaria. El requisito numérico superado con 80 adhesiones constituye una condición habilitante que obliga a tramitar la solicitud conforme a procedimiento.
El cumplimiento del umbral transforma el pedido político en una exigencia procedimental formal.
2.2 Naturaleza del control político
La moción de censura o vacancia constituye un mecanismo de control político extraordinario. Su finalidad es evaluar la permanencia de un alto funcionario cuando se considera que ha perdido respaldo político suficiente o ha incurrido en conductas incompatibles con el cargo.
Este instrumento se enmarca dentro del sistema de frenos y contrapesos propio del régimen constitucional peruano.
3. Rol del presidente del Congreso
3.1 Competencia formal de convocatoria
Al alcanzarse el número requerido de firmas, corresponde al presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, disponer la convocatoria formal del Pleno Extraordinario. Su función en este punto es de naturaleza procedimental y no discrecional respecto a la existencia del pedido válidamente respaldado.
El presidente del Parlamento actúa como garante del cumplimiento del Reglamento y del respeto al derecho de iniciativa de los congresistas.
3.2 Alcance de la decisión
Si bien la convocatoria es obligatoria una vez cumplidos los requisitos, el presidente del Congreso puede determinar aspectos logísticos como fecha y hora, dentro de los márgenes reglamentarios. No obstante, no puede desnaturalizar el pedido ni impedir su debate si el requisito formal ha sido satisfecho.
4. Implicancias institucionales
4.1 Intensificación del conflicto político
El logro de 80 firmas evidencia una recomposición de fuerzas parlamentarias y sugiere un debilitamiento del respaldo político del presidente Jerí. Este escenario incrementa la tensión entre poderes y puede afectar la estabilidad gubernamental.
4.2 Gobernabilidad y estabilidad democrática
La activación del mecanismo de censura es legítima dentro del sistema democrático; sin embargo, su uso recurrente puede generar inestabilidad institucional si no se sustenta en fundamentos sólidos y procedimientos transparentes.
La legitimidad del resultado dependerá del respeto al debido procedimiento parlamentario y de la claridad en los argumentos debatidos.
5. Análisis crítico
El sistema constitucional peruano contempla herramientas robustas de control político. No obstante, la experiencia reciente demuestra que su utilización frecuente puede derivar en ciclos de confrontación permanente.
La superación del umbral de firmas no implica automáticamente la censura del mandatario; abre, más bien, la fase deliberativa en el Pleno, donde se requiere mayoría calificada según la naturaleza de la medida planteada.
El equilibrio entre control político y estabilidad institucional constituye el principal desafío del proceso en curso.
6. Conclusiones
La obtención de 80 firmas para convocar un Pleno Extraordinario destinado a debatir la censura contra José Jerí representa un hito procedimental relevante en el actual escenario político peruano. El cumplimiento del requisito reglamentario traslada la responsabilidad formal al presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien debe convocar la sesión correspondiente.
Desde una perspectiva constitucional, el proceso refleja el funcionamiento de los mecanismos de control político previstos en el ordenamiento peruano. Su desenlace dependerá del debate parlamentario y de la correlación de fuerzas en el Pleno, así como del respeto estricto a las normas que rigen el procedimiento.
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